< October 20, 2019 >

Comentario del San Lucas 18:1-8

 

La viuda y el juez injusto: Historia de muchos desafíos

Lucas 18:1-8 nos presenta una parábola que solo encontramos en Lucas. Ninguno de los demás evangelios ni los evangelios gnósticos del segundo siglo tienen este material, aunque es comentado en la Homilía de Clemente (a finales del segundo siglo).

Lucas establece que el género literario del material que ha de introducir en este pasaje es una parábola (v. 1). Una parábola es una historia breve, con pocos personajes y una trama corta que sirve para cuestionar los valores culturales de una sociedad. Las parábolas sirven para desafiar decisiones culturales que parecen obvias: a través de una pequeña historia se cuestiona si la vida funciona como dice el sentido común y se nos invita a ver la vida con nuevos ojos.

El relato en Lucas viene luego del discurso escatológico del capítulo 17, en que el tema es la venida del Hijo del hombre y la advertencia de estar preparados/as. Cuando la Biblia no tenía capítulos ni versículos, los/as lectores/as habrían leído este material en la secuencia del tema de la venida del Hijo del hombre y el juicio divino. De ahí que la parábola se refiera a la opresión de una viuda y su lucha por que se le haga justicia. Además, Lucas vincula la opresión de la viuda con el tema de la oración, imaginando que la audiencia respondería a las dificultades de una vida de fe con una vida de oración hasta el momento escatológico en que la comunidad fuera vindicada por todos los atropellos sufridos en la sociedad grecorromana.

El material es previo a la parábola del fariseo y el pecador que oran en el templo, también sobre el tema de la oración, en este caso respondiendo a la pregunta de si Dios escucha y justifica al religioso que ora o a quienes reconocen que son pecadores/as. Mirado desde este ángulo, Lucas ha convertido el tema de la oración en una parábola de desafío, que promete a la audiencia que serán vindicados/as siempre y cuando mantengan la fe en medio de todos sus sufrimientos.  

Si quitamos el marco literario que Lucas le pone a la parábola, lo que tenemos es una historia de una viuda, una injusticia, un juez injusto, y la victoria de la viuda. Cuando quitamos ese marco, estamos ante el material más antiguo, despojado de la teología de Lucas. Es una historia de lucha por la justicia.

En la Biblia Hebrea abundan las historias de injusticia, especialmente contra las viudas, los huérfanos y los extranjeros. Así, los profetas levantan su voz contra la opresión que sufren las viudas como personas vulnerables y reclaman que sean tratadas con justicia y compasión (Is 1:17; 10:2; Jer 7:6; Ez 22:7; Sal 94:6). En Dt 27:19 se maldice a quien pervierte el derecho de una viuda. Nuestro relato nos presenta la historia de una viuda que comparecía ante un juez solicitando que le hiciera justicia frente a su adversario. Contrario al consejo de la tradición bíblica, el juez es descrito como uno que “que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre(v. 2). En esas circunstancias se nos presenta la situación de la viuda. La viuda tenía un adversario que supuestamente había cometido una injusticia en su contra. Por esto solicitaba al juez que le hiciera justicia.1 El relato nos muestra la lucha entre esta viuda y el juez, que por un tiempo no atiende el reclamo de la viuda. ¿Qué hará la viuda para que la atiendan? La parábola nos abre una ventana narrativa a la mente del juez injusto. La viuda molesta al juez con su reclamo insistente. Aunque pasa el tiempo, la viuda no se rinde, sino que persiste en su reclamo. El texto del original griego deja muy en claro que la viuda insiste hasta el final, esto es, sin dar un paso atrás. Además, donde el texto en español traduce “me agote la paciencia,” el texto del original griego (jupopiazo) dice “me golpee debajo de los ojos” o “me ennegrezca los ojos o aun la cara.” La mujer está dispuesta a utilizar todos los medios, incluyendo la posibilidad de avergonzar al juez públicamente. Por esta razón, el juez cede y le hace justicia.

Leída hasta ahí, sin lo que Lucas le añade como intérprete, la parábola es una historia de cómo una persona vulnerable lucha con el poder para prevalecer. La persona vulnerable tiene que poner a los poderosos en desventaja moral. Solo así, los/as oprimidos lograrán la atención de los/as poderosos/as. En esta historia, Jesús desafía a su audiencia a ser audaces con los poderosos de su tiempo. Es necesario si quieren ser exitosos/as en su lucha. Cuando un maestro judío predica este tipo de cosas de cara a la élite judía y romana, el maestro tendrá problemas políticos. Esta historia cumple con los criterios para discernir los materiales más antiguos que nos llevan al Jesús histórico, precisamente porque es diferente a la enseñanza que venía de la élite, que invitaba a la gente a ser humilde frente al poder, y también porque es diferente a la enseñanza de los cristianos primitivos—incluida la interpretación que le da Lucas, que invitan a la gente a ponerse en las manos de Dios en oración, a pesar de toda la opresión que pudieran estar sufriendo (véanse las imágenes de sufrimiento y opresión en el libro de Hechos 7; 12; 22-28).

Lucas interpreta la parábola según una estrategia narrativa judía que va de lo menor a lo mayor. Para Lucas, es una imagen de la vida de oración y fidelidad que deben tener los miembros de su comunidad frente a todos sus sufrimientos, porque si el juez injusto escuchó el reclamo de la mujer (lo menor), cuanto más Dios (lo mayor) escuchará los ruegos de la comunidad de Lucas. Lucas ha convertido la parábola en una alegoría sobre la necesidad de orar confiando en que tenemos un Dios bueno que escuchará nuestra plegaria.

En el v. 8, cuando Lucas pone en boca de Jesús la pregunta de si el Hijo del hombre hallará en la tierra cuando venga, conecta la historia con el material del capítulo 17. Lucas desafía a su comunidad con esta pregunta. La mujer que persiste se convierte para Lucas en un modelo de la fidelidad a toda costa. Los/as lectores/as tendrán que poner en práctica su fidelidad frente al Hijo del hombre que viene, para que halle fe en la tierra. La parábola desafía a los/as lectoras a ser determinados/as como la mujer, no ya en el reclamo de justicia sino en la fe.   

No debemos olvidar que Lucas escribió su obra luego de la destrucción de Jerusalén en el año 70 DC (Lc 21) y posiblemente en tiempos de Domiciano, en los que se desató una gran violencia en contra de los cristianos y de los judíos, que además no eran claramente distinguibles de los cristianos. En ese contexto violento de opresión y persecución tenía sentido la exhortación a no claudicar para que el Hijo del hombre, en el evento escatológico, encontrara fe en la tierra. ¿Tendremos una fe perseverante? Este es el desafío que Lucas nos presenta a su audiencia de entonces y de hoy.


Nota:

1. Cabe agregar que la palabra del original griego que todas las versiones de la Biblia traducen como “justicia” también podría traducirse como vindicación e incluso como venganza.