< July 15, 2018 >

Comentario del San Marcos 6:14-29

 

No te es Lícito...

La comunidad inclusiva y alternativa de Jesús ha compartido su experiencia del maestro y ahora su fama se da a conocer. El discipulado que Jesús propone no se limita a saber quien es Jesús, sino que requiere hacerse discípulo/a de la cruz. En el evangelio de hoy, para muchos Jesús es un profeta, pero para Herodes, Jesús es otro Juan. Y al igual que Juan, Jesús morirá en manos de otros Herodes (y otras Herodías) que se oponen a su proyecto de vida. En Marcos, el rey Herodes se jacta de ser un asesino. Marcos, al darle el título de “rey” a Herodes, lo pone como antagonista de Dios, el rey de Israel por excelencia, y del Mesías por cuyo intermedio Dios habría de reinar definitivamente. Herodes como rey extranjero (¿y asesino?) no podía ser reconocido por los judíos como rey de Israel. ¡Y ningún Herodes actual que encarcele y mate a los nuevos Juanes debe ser aceptado como presidente!          

Al aludir a la muerte de Juan, Marcos vuelve atrás en el tiempo para describir la prisión y la muerte del Bautista. Enlaza así con Mc 1:14: “Después que Juan fue encarcelado,” donde no se explica el motivo ni el porqué del encarcelamiento. Sin lugar a dudas Juan, como profeta de los últimos tiempos, tenía la intención de comenzar una reforma (al estilo de Elías) para invitar a la gente a volver al verdadero Dios que actúa y libera en el desierto. Como siempre sucede, el Dios de la vida, del desierto y de la hospitalidad que da acogida a todas las personas encuentra obstáculos en los dioses de la muerte representados por Herodes y Herodías. Herodes, como rey “espurio” y representante del sistema político, intenta detener la acción profética de Juan (lo encierra). Pero la cárcel no fue suficiente, porque Juan tenía discípulos que habían dado continuidad a la acción liberadora del maestro del desierto/éxodo. Es interesante que el encarcelamiento de Juan el Bautista fuera el inicio del movimiento de Jesús: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios. Decía: ‘El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!’” (Mc 1:14-15). Históricamente es probable que Jesús haya sido discípulo de Juan y que haya comenzado (como profeta escatológico) su mensaje contra los reyes ilegítimos y con el propósito de establecer la soberanía y el reinado del Dios de la vida después de la muerte de Juan. Juan, Jesús y la comunidad discipular harían así alianzas solidarias para anunciar la caída de reyes idólatras y asesinos.

Pero Herodes no estaba solo en sus deseos de aniquilar al profeta. Había todo un sistema corrupto que quería silenciar el mensaje de denuncia del Bautista. Marcos nos presenta a Herodías como el prototipo de “la mala mujer”: seductora, asesina, siniestra y perversa que se une a la alianza de muerte de Herodes. Herodías, al no poder ocultar el odio que sentía por el profeta del desierto, se volvió otra Jezabel. Herodías llevaba la marca de la Jezabel, la asesina de los profetas. La situación es bastante similar a la de Acab, Elías y Jezabel (1 R 19:2). De la misma manera en que Elías se había opuesto a Acab y a la Jezabel, ahora el hermano Bautista se oponía a Herodes y a su Herodías.

Para regocijo de quienes creemos en el Dios de la vida y de la justicia, al mensaje del Bautista no lo pueden parar ni Herodes, ni Herodías/Jezabel. Juan es profeta de verdad y testigo de la luz. Su palabra se ha formado en el desierto para denunciar toda clase de injusticias. La denuncia del Bautista es clara y tajante: “No te está permitido tener la mujer de tu hermano” (Mc 6:18). Juan no reprocha a Herodes su divorcio ni su poligamia (actos permitidos en la Biblia), sino el hecho de haber incurrido en incesto (Lv 18:16 y 20:21). Sorprende que Herodes se muestre débil y le tema al Bautista a quien considera como “un hombre justo y santo” (v. 20). Juan como “consagrado” (separado) ha sido destinado desde el vientre materno al servicio del Dios de la vida. Para la pareja asesina (Herodes/Herodías), acostumbrada a matar profetas, Juan terminará decapitado, a pesar de la admiración que tenían por él. ¿La ocasión del crimen? El cumpleaños del rey, al que se había dado cita la cúpula del poder político y religioso. Los banquetes de cumpleaños se mencionan en las Escrituras Hebreas, y la primera mención es el banquete del Faraón de Egipto, donde este le perdona la vida al jefe de los coperos y mata al jefe de los panaderos (Gn 40:20). Es irónico que el banquete en el que se celebra la “vida” de Herodes termine con la muerte del profeta del Dios de la vida.

En nuestros banquetes actuales también se sientan a la mesa Herodes violentos e ilegítimos que no representan al Dios de los pobres, Herodías ambiciosas de poder que sacrifican a sus hijos e hijas para llevar a cabo planes siniestros y niñas anónimas que siguen bailando la danza de la muerte para los ávidos ojos de los machos. Esta anti-trinidad (Herodes/Herodías/niñas) deseosa de poder y siempre dispuesta a silenciar a los profetas sigue reinando en nuestra sociedad y en nuestras iglesias. Pero al igual que hace 2000 años, se escucha la voz de los Juanes (fieles al Dios de la historia) que gritan con voz fuerte: ¡No te es lícito manipular la información para fines electorales! ¡No te es lícito robar y despojar al pobre que trabaja para ti! ¡No te es lícito construir muros de odio que dividen a la familia de Dios! ¡No te es lícito vociferar discursos racistas contra nadie! ¡No te es lícito usar un lenguaje injurioso contra las minorías sexuales! ¡No te es lícito enajenar a los feligreses con discursos religiosos que nada tienen que ver con el Dios de la vida! ¡No te es lícito traficar con humanos! ¡No te es lícito cerrarles las puertas a los desplazados de las guerras! ¡No te es lícito usar a las personas como si fuesen mercancías! ¡No te es lícito negarles a las personas el derecho de decidir con quién forman familia! ¡No te es lícito armar a criminales para que asesinen a nuestros jóvenes en las escuelas! ¡No te es lícito invadir otros países y alterar procesos de democracia! ¡No te es lícito catalogar como terrorista al otro solo por ser diferente! ¡No te es lícito contaminar a la madre tierra! ¡No te es lícito maltratar a los animales y a las plantas! ¡No te es lícito…!