< November 04, 2018 >

Comentario del San Juan 11:32-44

 

El texto de Juan 11:32-44 es un complemento de la primera parte del capítulo.

El capítulo 11 de Juan en su totalidad, que incluye las ricas conversaciones de Marta y María con Jesús, sistematiza las enseñanzas y prácticas de discipulado requeridas por los valores en el reino de Dios. Este capítulo demuestra el poder transformador e inclusivo de Dios y la victoria de la vida sobre la muerte. En su comentario sobre Juan, Gail R. O'Day señala que “la resurrección de Lázaro es la demostración del poder de Dios para la vida.”1

Es interesante notar que en este capítulo las principales interlocutoras de Jesús son mujeres y que sus nombres, Marta y María, se mencionan en la narración. En muchos pasajes de la Biblia donde se menciona a mujeres se omiten sus nombres. Solo las conocemos como madres, hermanas, cónyuges o miembros de una comunidad étnica (mujer cananea, mujer sirofenicia, mujer samaritana, etc.). Según estos textos, Marta y María son conocidas por Jesús y la gente en su aldea. Ellas inician la conversación llamando a Jesús cuando Lázaro enferma. Ellas continúan la conversación incursionando en temas teológicos sobre la vida, la muerte, la resurrección, el sufrimiento y el regalo de Dios de una nueva vida.

Conocemos este texto como una historia milagrosa. La mayoría de las veces la predicación y la enseñanza sobre este texto se centran en la relación entre Lázaro y Jesús y en la victoria de la vida sobre la muerte demostrada en las acciones de Jesús. Sin embargo, María y Marta son esenciales en el despliegue de esta demostración del poder de Dios. Es una pena que rara vez se las mencione como discípulas comprometidas en ministerios y diálogos teológicos con Jesús. Ellas llaman a Jesús. Ellas facilitan la consideración de cuestiones teológicas claves. Ellas presionan a Jesús para que responda a la situación en general y al hecho de que llega tarde.

Marta comunica su expectativa en los vv. 21 y 22 de este capítulo: “Marta dijo a Jesús: --Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.” Marta sabe del poder que Jesús representa y está pidiendo respuestas más allá de la muerte. Esta petición se articula nuevamente por María en el v. 32, donde ella cae a los pies de Jesús y le recuerda: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.”

Como discípula de Jesús, María tenía claro el poder de Jesús para sanar. En su dolor, ella estaba pidiendo una respuesta al sufrimiento colectivo. Jesús había tardado más de lo esperado en regresar, por lo que ya no existía la posibilidad de sanar. Sin embargo, el poder y la gracia de Dios seguramente podrían satisfacer las necesidades en ese momento. María está pidiendo una respuesta al sufrimiento y la muerte. María pone a los pies de Jesús el sufrimiento colectivo y las limitaciones comunicadas por la fragilidad de la vida humana.

Este es un excelente texto para considerar los aspectos inclusivos y transformadores en las enseñanzas y prácticas de Jesús. Es justo que consideremos a Marta y a María como discípulas. Recordemos que en una visita previa a Marta y María (Lucas 10:38-42), Jesús reconoció el derecho de María de sentarse a sus pies para oír sus palabras y convertirse así en una de sus discípulas. “Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra” (Lc 10:39). María toma para sí el espacio de una discípula al sentarse para escuchar al maestro en la posición reservada para los/as discípulos/as. La respuesta de Jesús a la preocupación de Marta es una confirmación de que María había escogido la buena parte, la cual no le sería quitada. Uno puede imaginar que en ese momento Marta también se une al grupo, sentándose junto María como otra discípula para escuchar las enseñanzas de Jesús.

Quizá sea a partir de esa visita previa que podamos incluir a las dos hermanas en el ministerio de Jesús. Las dos hermanas facilitan el proceso que lleva al tratamiento de cuestiones teológicas muy difíciles y a la demostración en público de la victoria de la vida sobre la muerte. Gail R. O’Day explica cómo María y Marta comunican las marcas del discipulado:

Las conversaciones de Jesús con María y Marta transforman esta historia. Deja de ser una historia milagrosa acerca de la resurrección de Lázaro y se convierte en una historia acerca de la plenitud de vida nueva que es posible para quienes creen en Jesús. Para el evangelista Juan, la iniciativa de estas mujeres al mandar a llamar a Jesús, su fe valiente y robusta, la aflicción y el dolor que le presentan a Jesús, su voluntad para entablar una conversación con Jesús acerca de la vida, la muerte y la fe, y su firme amor por Jesús, son marcas del discipulado.2

Este texto también puede servir para considerar el impacto de la globalización en comunidades marginadas, principalmente en las mujeres. Los acuerdos comerciales internacionales y el establecimiento de zonas de libre comercio en los países subdesarrollados contribuyen a la desintegración de las comunidades y a grandes cambios en los valores sociales, políticos y culturales que informan los procesos colectivos. En su comentario acerca del evangelio de Juan, Kyung-mi Park llama la atención sobre la relación entre la globalización y la desintegración de la vida. Park compara los procesos de globalización en el tiempo de Jesús con nuestros propios procesos en la actualidad. Explica que “el marco teológico general de Juan proporciona una manera de superar la desintegración de la visión de la vida, del mundo interior, que las personas sufren en nuestro tiempo de globalización.”3 La autora concluye que:

El maravilloso misterio de la visión religiosa radica en la forma en que transforma las tragedias y la degeneración de la vida en alabanzas para la vida. La ironía y la paradoja se encuentran en todas las grandes enseñanzas religiosas. Aquí, en el Evangelio de Juan, el misterio sobre Dios, siempre contradictorio, es paralelo al misterio de la encarnación por el cual la Palabra de Dios se hace carne y reside de forma humilde entre nosotros/as. Por naturaleza, la vida está sujeta al tiempo; El amor de Dios es el afecto de Dios por la existencia en el tiempo.4

El poder de Dios comunicado en este pasaje se puede relacionar con cualquier tema social apremiante de hoy. La inclusión, la transformación y el discipulado de las mujeres son algunos de los temas que se pueden considerar como énfasis en la predicación en este Domingo de Todos los Santos.


Notas:

1. Women’s Bible Commentary (Louisville: Westminster John Knox Press, 2012), en el Comentario sobre el Evangelio de Juan, 523. Mi traducción.

2. Ibid., 524. Mi traducción.

3. Global Bible Commentary, ed. Daniel Patte and J. Severino Croatto (Nashville: Abingdon Press, 2004), 410. Mi traducción.

4. Ibid., 410-411. Mi traducción.