Comentario del San Mateo 23:1-12
El agua que vemos en mares y ríos o la que sale de nuestras canillas es líquida; si a esa misma agua la ponemos en el freezer se convierte en hielo; y si la ponemos a hervir se evapora. Sigue siendo agua, pero cambia según las condiciones. Con los textos bíblicos pasa algo parecido. Analizar los textos bíblicos en sus diferentes contextos nos permite acceder a distintas lecturas e interpretaciones. Es el caso que profundizaremos en el texto de hoy.
Dos contextos
El contexto literario
Cuando hablamos del contexto literario nos referimos al texto tal cual lo tenemos hoy frente a nuestros ojos. El orden de las narraciones, las palabras, los recursos literarios, los lugares, tiempos y personajes que aparecen. Entonces, podemos examinar lo que está escrito. Con respecto a este texto, Carter señala desde el punto de vista del contexto literario:
El enfrentamiento con la elite religiosa sobre la autoridad de Jesús (21,1–27) se ha intensificado a lo largo de tres parábolas (21,28–22,14) y tres relatos de conflicto (22,15–45) hasta el punto de haber dejado Jesús apabullados a sus oponentes (22,46). Ellos se niegan a reconocer la autoridad e identidad de Jesús como el agente o ungido de Dios, o el Cristo, al igual que Jesús ha impugnado su visión social (5,20; 9,10–13), su legitimidad (15,12–14) y su enseñanza (16,11–12).
El presente capítulo refleja de tres modos esta situación sin salida. En 23,1–12, dirigiéndose a los discípulos y las multitudes, Jesús diferencia las prácticas de la comunidad de discípulos de las ilegítimas prácticas de los fariseos. En 23,13–36 pronuncia contra los fariseos una cáustica serie de siete «ayes» o maldiciones, que los condenan por sus prácticas inadecuadas, pecaminosas, y por su rechazo del mensajero de Dios. Este ataque justifica implícitamente las prácticas y el modo de vida de los discípulos. Y en 23,27–39 Jesús se queja del rechazo de que lo hace objeto la elite de Jerusalén, pero anticipa una futura acogida positiva. Mateo 23 describe, en suma, el aumento de la hostilidad entre Jesús y la elite religiosa y va preparando para la crucifixión, que será narrada en los caps. 26–27.1
El contexto de producción
Cuando hablamos de contexto de producción, nos referimos al momento histórico en el cual efectivamente fue escrito el texto y sus circunstancias socioeconómicas, políticas y religiosas. Aquí recurriremos a la aproximación histórica de Pagola:
No es nada fácil reconstruir la relación que pudo tener Jesús con los sectores fariseos. Los evangelios lo presentan siempre en conflicto con ellos. Son sus adversarios por excelencia: los que se enfrentan a él, le hacen preguntas capciosas y tratan de desacreditarlo ante el pueblo. Jesús, por su parte, lanza sobre ellos toda clase de amenazas y condenas: no entran en el reino de Dios ni dejan entrar a los que quieren hacerlo; están “llenos de hipocresía y de maldad”; son “guías ciegos” que se preocupan de minucias y “descuidan la justicia, la misericordia y la fe”; se parecen a sepulcros blanqueados, “hermosos por fuera,” pero, por dentro, “llenos de huesos de muerto y de podredumbre.” Esta mutua hostilidad se va haciendo más dura y grave a medida que se van desarrollando las tradiciones sobre Jesús. En Mateo es ya de una virulencia extrema.2
Las investigaciones históricas nos aportan algunos elementos interesantes:
Los fariseos formaban un grupo surgido en los comienzos del período asmoneo, hacia el año 150 a. C. Representan una reacción contra el programa de helenización desencadenado por Antíoco Epífanes. Tuvieron mucho poder en tiempos de Salomé Alejandra. Bajo Herodes el Grande fueron marginados, aunque nunca renunciaron a influir en la política del pueblo. Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70, unidos a otros sectores de escribas y hombres piadosos, dieron origen al movimiento rabínico, que está en el origen del judaísmo actual.3
Era una secta urbana más que rural, pero sin constituir un grupo socialmente significativo. ¿Por qué aparecen entonces en los evangelios con tanta virulencia?
El evangelio de Mateo fue redactado después del año 70. En ese momento existía un fuerte enfrentamiento entre las seguidoras/los seguidores de Jesús y los fariseos, uno de los grupos que tomaron mayor relevancia después de la destrucción de Jerusalén y que intentaron restaurar el judaísmo. Por eso, podemos suponer que este parágrafo refleja más bien el enfrentamiento de estos dos grupos que el enfrentamiento encarnizado que narra el evangelio.
¿Tenemos que elegir entre un contexto u otro para interpretar Mt 23:1–12? Claramente, no. Los dos contextos no se excluyen, pero tampoco los confundamos. Es posible leerlos de manera complementaria. La situación de las primeras comunidades influyó en el ropaje del que se revistió este evangelio. Aun así, podemos suponer que la actitud de esa comunidad no estaba muy lejos de lo que Jesús hubiera hecho en ese momento histórico particular.
¿Dónde buscar el mensaje? Los versículos 1–7 refuerzan la idea de que Jesús no vino a abolir o modificar la Ley. La clave aparece después, con la certeza de que no hay honores, maestros, padres, etc., sino que somos hermanas/os. La clave parece estar en el v. 11: ho dè meízōn hymōn éstai hymōn diákonos (“El que es el mayor de vosotros sea vuestro siervo”). El v. 12 continúa la misma idea. Carter comenta:
Ponen fin a la sección dos exhortaciones generalizadas a seguir buscando un cambio radical. El mayor entre vosotros sea vuestro servidor. La exhortación repite textos anteriores sobre humildad y la identidad de servidores que corresponde a los discípulos (18,1–6; 19,13–15; 20,20–28). Ellos forman una comunidad troquelada por la experiencia de los márgenes sociales, no de los centros de poder.4
Esta es la buena noticia de Jesús: la hermandad y la diakonía como elementos centrales del reino. Hoy, como nunca, vivimos esta inequidad, y se hace necesario actualizar este mensaje.
Notas
- Warren Carter, Mateo y los márgenes: Una lectura sociopolítica y religiosa (Navarra: Verbo Divino, 2007), 641.
- José Antonio Pagola, Jesús: Aproximación histórica (Madrid: PPC, 2007), 298.
- Pagola, Jesús, 297.
- Carter, Mateo y los márgenes, 649.




November 1, 2026