< April 24, 2011 >

Comentario del San Mateo 28:1-10

 

Donald Juel, meditando  en el relato de la resurrección en el Evangelio de Marcos, escribió que:

Ninguno de los Evangelios puede realmente poner fin a la historia de Jesús. El hecho es que continúa -- y que su significado continúa.1 Esta declaración concisa es un resumen bastante justo del significado de la Pascua. La resurrección de Cristo significa que la historia de Jesús continuará en ti y en mí, y en cada vida que está tocado por el poder de las buenas noticias que "Él ha resucitado."

La lógica de la "continuación" de la historia ya está presente en el relato de Mateo de las buenas noticias de Pascua. Las dos Marías se acercan a la tumba, esperando ver la tumba -- el lugar de descanso final de Cristo, el último triste capítulo en una historia que una vez era prometedora, la escena final en la historia más triste. En su lugar, un mensaje les da la bienvenida.

Primero, ellas se sienten un mensaje -- un gran terremoto que sacude los fundamentos. Entonces, ellas ven un mensaje -- literalmente. Ellas ven un "mensajero" (como es bien sabido, la palabra griega angelos, como la palabra hebrea mal'ak, significa literalmente un "mensajero" -- en este caso el "ángel" es un mensajero divino), quien desciende y remueve la piedra.

Por fin, ellas oyen un mensaje: "No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo." Pero este mensaje original sobre las buenas noticias es solo el comienzo de una cadena de mensajes. El mensajero manda, "id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos y va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho."

Así como en el Evangelio de Marcos, el relato no nos permite escuchar a la escena donde las mujeres cumplen el mandamiento y les dicen a los discípulos que Jesús ha resucitado. Mateo dice que ellas "iban a dar las nuevas a los discípulos." Pero Mateo no nos describe la escena. Sí, Mateo dice que mientras iban a buscar los discípulos para anunciar las buenas noticias, Jesús si mismo les apareció  y repitió el orden, "id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán."

Como sabemos, las mujeres cumplen su tarea y reparten el mensaje, y Mateo dice en versículo 16 que "los once discípulos se fueron a Galilea." Entonces, el narrativo de la resurrección en Mateo es sobre el primer anuncio en lo que será una cadena continua de anuncios, con un mensajero repitiendo el mensaje al siguiente, a lo largo de los siglos que, "él ha resucitado de los muertos."

Es interesante que Mateo, como Marcos, no explique el significado de la resurrección de Cristo. En un acto elegante de brevedad narrativa, el Evangelio anuncia y no explica: Las buenas noticias de su resurrección está anunciado. El mando está dado de ir y difundir las noticas. Este acto de brevedad narrativa es apropiado.  Intentar, en este momento, de explicar el significado de la resurrección de Cristo destrozaría la narración de la historia mejor. Sería como destrozar un gran broma por explicarlo. O amargar una buena interpretación musical por describir la música durante la interpretación.

El razonamiento es que no cantidad de explicación puede explicar suficientemente el sentido ni el significado de la Pascua. El Evangelio de Juan termina de maravilla, diciendo que todos los libros en el mundo no podrían describir completamente todas las señales de Jesús. En la misma manera, el Evangelio de Mateo, tal vez consciente que todas las palabras en el mundo no podrían describir el significado de la resurrección, simplemente anuncia: Él se ha resucitado.

No es un indicio malo para los predicadores. Sermones de la Pascua probablemente no son el momento para intentar de explicar el significado ni el sentido ni la teología de la resurrección. Sermones de la Pascua probablemente son un momento mejor para dejar resonar las buenas noticias de la resurrección de Cristo.

Pero para ellos que quieren saber un poco sobre el significado y el sentido de la Pascua, miramos otra vez a las palabras fidedignas de Donald Juel. Juel comenta aquí sobre el narrativo de la resurrección en Marcos, pero lo que dice de Marcos es igualmente verdad de Mateo.

Jesús está lleno de sorpresas. Pieles viejos no pueden contener el vino nuevo. La preocupación del mundo en la presencia de Jesús está completamente justificada. No será encontrado por tradición que define la vida humana; aún la muerte no tiene el poder final sobre él. El fin solamente marca un comienzo nuevo -- un comienzo de las buenas noticias que Jesús, el que es la amenaza última a nuestra autonomía, ahora será nuestro fuente de vida.

Es lógico que como la tumba no contendrá Jesús, la historia de Marcos tampoco lo tendrá. Jesús no está atado por su terminación; él continúa en el futuro Dios ha preparado para la creación. Mientras tanto hay solamente la Palabra, el pan y el vino, y la promesa que "lo veréis." Caminamos por fe y no por la vista. Solamente podemos confiar que algún día Dios terminará la historia, como Dios ha prometido.2


1Mark (Minneapolis: Augsburg, 1990) 234.
2Ibid, 235.