< October 02, 2011 >

Comentario del San Mateo 21:33-46

 

Esta parábola es la segunda en la que Jesús se dirige a los líderes religiosos judíos y al pueblo de Israel, señalando su rechazo.

Es una parábola profética pues en ella Jesús señala la muerte de un hijo, la cual se relaciona con su propia muerte como Hijo de Dios. La parábola también incluye el tema del juicio contra Israel y la inclusión de los Gentiles en el Reino de Dios, extendiendo con esto el plan de salvación a los Gentiles.

v. 33 La manera como inicia el versículo denota continuidad en una serie de parábolas con temas en común. Este versículo da el contexto en que se desarrolla la trama de la parábola, la cual tiene lugar en un viñedo. El territorio de Israel se caracteriza por ser propicio para los viñedos, no solo en el tiempo de Jesús, sino en la actualidad también. En el Antiguo Testamento, los viñedos simbolizaban a pueblo de Israel y a Dios como el dueño del viñedo, quien cuida, planta y protege el viñedo. En el Nuevo Testamento, el viñedo simboliza el Reino de Dios. Este versículo menciona al dueño del viñedo, quien representa a Dios. Dicho dueño, renta el viñedo a unos labradores. Los labradores representan a los líderes religiosos que estaban en contra de Jesús. Los líderes religiosos tenían la responsabilidad de cuidar del pueblo de Israel.

v. 34 El tiempo de los frutos se cumplió y el dueño del viñedo mandó a sus siervos por la parte que le correspondía. Los siervos representan a los profetas.

v. 35 Los labradores responden de manera violenta al hecho de que el dueño del viñedo enviara a sus siervos e inclusive matan a uno de ellos. Los profetas del Antiguo Testamento fueron rechazados y algunos fueron muertos por llevar el mensaje de Dios al pueblo de Israel. El versículo menciona que uno de los siervos fue apedreado, lo cual era un castigo del Antiguo Testamento dirigido a quienes transgredían leyes religiosas con actos de idolatría, blasfemia o prácticas satánicas.

v. 36 El dueño del viñedo envía a más siervos. Dios envía a muchos profetas, quienes tuvieron la misma respuesta de rechazo por parte del pueblo de Israel.

v. 37 El dueño del viñedo envía ahora a su hijo, quien se merecía el respeto de los labradores por su estatus. Jesús, como Hijo de Dios, es digno y merecedor de respeto.

v. 38 Los labradores reciben al hijo del dueño del viñedo de manera violenta y planean matarlo para quedarse con el viñedo. De acuerdo a la ley judía, los labradores podían heredar la tierra en caso de que el dueño muriera y no tuviera herederos. Los líderes religiosos del tiempo de Jesús planeaban matarlo pensando que con esto ellos resultarían beneficiados.

v. 39 Los labradores llevaba a cabo su plan y matan al hijo del dueño fuera de la ciudad. Jesús fue muerto fuera de la ciudad de Jerusalén.

v. 40-41 Jesús hace la pregunta forzando a la audiencia, estando entre ellos los líderes religiosos que se le oponían, a que pronuncien su propia sentencia.

v. 42 Se hace mención a versículos del Salmo 118, el cual es un Salmo mesiánico. Jesús fue rechazado por los líderes religiosos de su tiempo y exaltado por Dios. Jesús es la cabeza de la iglesia, la cual está edificada sobre él, que es la roca.

v. 43 El rechazo de los judíos abre la oportunidad a los Gentiles de formar parte del Reino de Dios. Los Gentiles producirán frutos agradables a Dios por medio de su obediencia, recibiendo a Cristo como su Salvador.

v. 44 Jesús declara que quien lo rechace o se oponga a él, será castigado con la muerte.

v. 45 Los principales sacerdotes y fariseos entienden que las palabras de Jesús son para ellos. La parábola los señala como los labradores ingratos.

v. 46 Jesús es más que un profeta. En esta parábola, claramente se señala a Jesús como Hijo de Dios.