< September 25, 2011 >

Comentario del San Mateo 21:23-32

 

Este pasaje se divide en dos secciones: 21:23-27 y 21:28-32.

21:23-27:
1. Los jefes de los sacerdotes y los ancianos le hacen dos preguntas a Jesús:

a. ¿Con qué autoridad haces estas cosas?
La pregunta se debe a que Jesús no era una figura reconocida de autoridad. No había estudiado la ley como los sacerdotes y fariseos y no pertenecía a la clase de propietarios como los ancianos. Sin embargo  actuaba como si tuviera autoridad. ¿A qué se refiere estas cosas? A tres incidentes previos: la entrada triunfal (21:1-11), la purificación del templo (21:12-17) y la maldición de la higuera (21:18-22).

b. ¿Quién te dio esta autoridad?
La autoridad de una persona residía en el honor que mantenía en la sociedad. Había dos tipos de honor. Uno era dado (adscripto) por la familia de origen. El otro era adquirido en el duelo diario verbal en donde la persona demostraba su capacidad de derrotar públicamente a sus contrincantes. Jesús no tenía honor adscripto pero sí el otro, honor adquirido. Este pasaje es un claro ejemplo de cómo Jesús derrota verbalmente a sus enemigos (ver abajo).

La idea aquí es que si Jesús no estaba calificado para ser un líder con autoridad debido a su falta de preparación o su pertenencia a una clase de campesinos analfabetos, entonces su autoridad venía de otro lado, del demonio (ver Mt 12:24).

2. Jesús les contesta con otra pregunta: El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo o de los hombres?

La respuesta es que no lo sabían. ¿Por qué? Juan obviamente tenía autoridad suficiente para atraer al pueblo quien lo consideraba un profeta. Su autoridad tendría entonces que venir de Dios. Pero admitir esto era tener que reconocer que Dios podía dar autoridad a personas que vivían fuera del control ejercido por los sacerdotes y los ancianos. Era admitir un círculo de autoridad divina que ellos no podían controlar. La conclusión lógica era entonces que la autoridad de Juan era humana, no divina. Pero esto era algo que ellos no estaban dispuestos a admitir tampoco, pues la gente estaba convencida de que Juan había sido un verdadero profeta que habló de parte del Dios de Israel, y no un falso profeta, en cuyo caso su autoridad no hubiese venido de Dios sino de Beelzebú, el príncipe de los demonios, que fue justamente la acusación que le hicieran a Jesús en 12:24. A Jesús podían acusarlo de estar poseído por el demonio pues su autoridad estaba todavía en tela de juicio, pero con Juan, quien había sido ejecutado por Herodes por ser justamente un verdadero profeta, no lo podían hacer sin ponerse tácitamente del lado del odiado rey.  Al no poder contestar la pregunta, Jesús, que tampoco contesta la suya, se erige como ganador en el duelo retórico de las preguntas y respuestas y adquiere, en los ojos de su audiencia -- nótese que los sacerdotes y los ancianos se habían acercado a él mientras enseñaba -- un honor mayor que sus contrincantes.

21:28-32:
La  Reina-Valera 1995 titula esta sección Parábola de los dos hijos. Es una historia acerca de un padre, propietario de un viñedo, y sus dos hijos. Mientras que en 20:1-16 el dueño contrata obreros para trabajar en su viña aquí el padre ordena a sus hijos a hacerlo. No hay pago porque estos son sus hijos, no obreros. La interacción entre los mismos podría diagramarse de la siguiente manera:

Orden al primer hijo: Vete hoy a trabajar en mi viña   
Respuesta del primer hijo: ¡No quiero!              
Acción del primer hijo: Arrepentido, fue
                    
Orden al segundo hijo: Vete hoy a trabajar en mi viña
Respuesta del segundo hijo: Si, señor, voy            
Acción del segundo hijo: No fue
                      
La interpretación que Mateo parece darle a la parábola es la siguiente:
1. El primer hijo quizás se refiera a los publicanos (recaudadores de impuestos) y a las rameras (v.31) y el segundo hijo a los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo, quienes todavía están conversando con Jesús, según nos da a entender la expresión griega de jumin (pero ustedes) en el v.28. Jesús continúa desafiándolos pero esta vez lo hace no con una pregunta sino con dos parábolas, una en 21:24-32 y la otra en 21:33-46. Ambas van dirigidas a ellos y también a los fariseos (v.45).

2. Nuevamente la viña se refiere al reino de Dios, como pareciera sugerirlo el v.31. Generalmente Mateo usa reino de los cielos para referirse al reino de Dios. De esta forma evita utilizar la palabra Dios. Pero aquí, y en 6:33, 12:28 y 21:43, utiliza reino de Dios.

3. Trabajar en la viña de Dios significaría caminar el camino de justicia propuesto por Juan el Bautista, lo cual incluiría arrepentimiento, algo que según Jesús los sacerdotes y los ancianos no habían hecho (v.32). Significaría hacer la voluntad de Dios, lo que el padre y dueño de la viña esperaba de sus hijos, el pueblo de Israel. Hacer la voluntad de Dios en Mateo está siempre íntimamente ligado al seguimiento de Jesús (ver 6:10; 7:21; 12:50; 18:14 y 26:42).

Preguntas al texto
1. ¿Por qué no creyeron en Juan los sacerdotes y los ancianos? ¿Era porque ellos sabían que Juan tampoco tenía educación religiosa formal? Sin embargo Lucas nos dice que Juan venía de una familia de sacerdotes (Lucas 1:5). Posiblemente se debiera a su posición social marginal, al hecho de no pertenecer a la dirigencia sacerdotal de Jerusalén.

2. ¿Por qué temían al pueblo? ¿Era porque tenían temor de perder prestigio o porque realmente temían una revuelta que colocara a la nación en conflicto con los romanos? (ver Juan 11:48).

3. ¿Qué significa que en la parábola los sacerdotes, los ancianos, los publicanos y las rameras son todos considerados hijos?

4. ¿Cuál es el simbolismo sugerido por la relación entre el hombre-hijos-viña y Dios-Israel-reino de Dios?

5. Aparte de afirmar claramente que Jesús estaba del lado de los marginados y en contra de las clases dominantes de su tiempo, esta parábola nos dice algo también sobre Mateo y su comunidad.

a. ¿Cómo entendía Mateo a Dios, su reino y el ministerio de Jesús?

b. ¿Qué nos dice sobre la composición social de la comunidad? ¿Habría problemas internos que Mateo está tratando de solucionar? ¿El hecho de que se contraste a los sacerdotes, ancianos y fariseos por un lado y publicanos y rameras por el otro significaría que la comunidad de Mateo estaba siendo hostigada por estos grupos del oficialismo? ¿O podría ser que estos grupos co-existían dentro de la comunidad y por eso Mateo los considera a todos hijos del dueño?

6. ¿Cuáles serían las implicaciones contemporáneas de que los publicanos y las rameras preceden a los sacerdotes y los ancianos en el reino de Dios? ¿A quiénes representan estos dos grupos? En el texto parecieran representar a los marginados sociales y al oficialismo cultural y religioso de Israel. ¿A quiénes representarían hoy?