< November 28, 2010 >

Comentario del San Mateo 24:36-44

 

El objetivo de este pasaje es apaciguar las especulaciones escatológicas sobre el tiempo del fin, incentivadas por 24:26-35, pero a la misma vez exhortar a la comunidad a estar preparada, pues nadie sabe el día y la hora de la venida del Hijo del hombre.

  • Siguiendo la afirmación del v. 36 sobre la ignorancia del día y la hora en que vendría el Hijo del hombre, el pasaje se divide naturalmente en dos partes: 36-41, que habla sobre los días, y 42-44, que habla sobre la hora. En la literatura apocalíptica días tiene que ver con un tiempo escatológico donde Dios ejerce juicio sobre la humanidad (ver Ez 7:1-14; Jl 1:15; 2:1-11).

  • Hay una serie de comparaciones y contrastes bien interesantes. Por ejemplo:
    o Hijo del hombre es sinónimo de Señor (37, 39, 42)
    o Hijo del hombre es comparado con un ladrón. Ambos vienen a una hora inesperada (43-44).
    o El Padre (celestial) sabe el día y la hora de la venida del Hijo del hombre (36). El dueño de casa no lo sabe (43).

  • ¿Cómo se podría llegar a leer este pasaje en el contexto de la comunidad de Mateo?

1. El dueño de casa, el oikodespotes del v.43, podría ser una referencia al César romano, el dueño absoluto de todo según la ideología imperial de aquel entonces. Tenemos aquí una crítica velada al poder del emperador quien pretendía controlarlo todo. El Padre celestial, Dios, sabe el día y la hora del fin. El paterfamilias imperial, el César, no sabe cuando vendrá el Hijo del hombre a saquear su casa. Si es así, este pasaje anuncia la destrucción del imperio al llegar la parusía del Hijo del hombre el cual vendría a instituir un nuevo orden de cosas y a destruir el sistema opresivo del imperio romano. Es importante notar aquí que el termino parusía en griego denota la visita del emperador o de un oficial de alto rango.

2. El dueño de casa podría llegar a ser una referencia a los líderes de la comunidad de Mateo, especialmente en vista de los vs.45-51. Estos líderes debían estar preparados, velando, alimentando a sus miembros con el mensaje dejado por Jesús, el nuevo Moisés, el Mesías. De no hacerlo así, la venida del Hijo del hombre traería juicio sobre los líderes de la comunidad y les asignaría un destino con los "hipócritas", que en Mateo es una referencia clara a los líderes religiosos del pueblo, los escribas y los fariseos (23:13,15, 23, 25, 27, 28, 29).

3. La venida del Hijo del hombre -- Jesús según los evangelistas -- sería un momento de separación. Esto había sido ya anticipado por Marcos, la fuente de Mateo, quien en 13:12 nos dice que habría divisiones en la familia por causa del evangelio. Mateo cambia un poco el tenor pero todavía sugiere que habría problemas entre grupos sociales al hablar de traición y odio (24:10). Ahora se afirma que estas divisiones tendrían consecuencias escatológicas, pues en el momento de la visita del Hijo del hombre habría quienes serían dejados y quienes serían tomados. Contrariamente a lo que pudiera esperarse el contexto no nos informa que serían llevados al cielo. Solo nos dice que los escogidos serían reunidos en el momento de la venida del Hijo del hombre (24:31). Bien podría ser que el propósito de esta reunión es hacerlos participar del reinado del Hijo del hombre quien desciende para reinar sobre la tierra.

4. El juicio de Dios interrumpe el funcionamiento normal de la sociedad. Comer y beber y casarse no implica necesariamente una vida disoluta. Simplemente apunta a actividades e instituciones de la sociedad. Así también, dos en el campo y dos mujeres moliendo grano apunta a actividades comunes de la sociedad mediterránea del tiempo de Jesús. La venida del Hijo del hombre viene a cambiar, a alterar el ritmo de la sociedad creada por los humanos y a establecer el reino de Dios. Al igual que en los tiempos de Noé, el ser humano había creado situaciones de violencia que producían injusticia y opresión. De ahí el juicio de Dios sobre el mundo antidiluviano (Gen 6:11-12) y sobre el mundo en el que vivía el evangelista. 

  • ¿Cuál sería el mensaje principal de este pasaje?

1. El mensaje del pasaje parece ser el siguiente: Dios viene a juzgar al mundo y lo hace
a través de un personaje conocido ya en la literatura apocalíptica como el Hijo del hombre (Dan 7). Los evangelistas creen que se refiere a Jesús. Su venida dividirá a la gente entre escogidos y condenados, entre los que disfrutarán del reino y los que llorarán por sentirse excluidos del mismo (24:51). La llegada del juicio es repentina, como el relámpago en el cielo (24:29), e inesperada (24:40-41). Por eso es necesario velar (24:42-44).

2. El problema principal con este pasaje, así como con todos los pasajes de corte apocalíptico del Nuevo Testamento, es cómo interpretarlo para una audiencia contemporánea. Una lectura literal tiende a alienar a los que viven en un mundo científico tecnológico que no tiene nada que ver con el  mundo de la Biblia. Una lectura moralista, decir por ejemplo que Dios juzgará las malas acciones de la gente, le quita al texto su fuerza liberadora. Lo que se necesita aquí es una lectura hermenéutica, es decir, una lectura que tenga en cuenta el simbolismo implícito en el texto y lo adecue a la situación presente del lector o lectora. La descripción de la venida del Hijo del hombre es escatológica, no histórica; es retórica, no literal. El propósito es producir cambios en la audiencia, no predecir el futuro. La pregunta es entonces: ¿Qué cambios de conducta y orientación de vida son sugeridos en el texto? ¿Qué situaciones contemporáneas necesitan ser interpeladas por el texto? ¿Qué efecto tiene sobre nuestra praxis la creencia en el juicio de Dios sobre la sociedad humana? Y, sobre todo, ¿con quién nos identificamos, con los escogidos o con los que son dejados? La doctrina de la elección divina ha producido mucha paranoia en nuestra sociedad y debe ser resistida. La retórica de pueblo escogido debe ser leída en su contexto socio-político-cultural y no debería aplicarse de manera universal a cualquier situación y/o gente.