< January 08, 2012 >

Comentario del San Marcos 1:4-11

 

El bautismo de Jesucristo es el inicio oficial de su ministerio.

En cierta forma ese es el momento en que vemos a Jesús aceptar el peso del pecado del mundo ya que viene a él sin pecado propio. Aunque parece que para San Marcos lo relevante de este evento es la naturaleza de quien es Jesús. El bautismo en sí es mencionado por San Marcos muy brevemente. Sin embargo, los eventos que rodean el bautismo son presentados en mayor detalle. Así mismo como la evidencia sobrenatural de la divinidad de Jesús por medio de la voz que declara su importancia y la paloma blanca simbolizando su presencia real en este mundo.

La Importancia del bautismo en el desierto
El bautismo no era desconocido por el pueblo Judío del tiempo de Jesús. No cabe duda que la mayoría de los que estaban presentes esperando ser bautizados tenían una idea clara de lo que significaba el bautismo en su propio contexto. En el mundo Judío de ese tiempo había baños de purificación requeridos en ciertas ocasiones que eran similares a un bautismo. Incluso parte del proceso de conversión al Judaísmo requería inmersión en agua como parte del proceso de purificación y separación del mundo anterior. En fin, la importancia de inmersión en agua como parte del ejercicio de fe era algo muy conocido y familiar.

El hecho de que el bautismo, predicado por Juan, tuviese en sí aspectos familiares para el pueblo probablemente les ayudó mucho en hacer la transición de un ritual expiatorio a un acto de expresión de fe que cambia vidas. Este bautismo presentado por Juan, basado en confesión y arrepentimiento de pecados le reveló al mundo una nueva forma de acercarnos a Dios.

También es importante notar que Juan eligió llevar a cabo su ministerio en el desierto. La desolación del desierto tenía varios aspectos de relevancia para el pueblo de Dios en Judea. De dos de estos aspectos importantes el primero es el desierto como representante de dificultades, vacio y tentación (Deut. 8:2; 1 Reyes 19:4). No toda representación del desierto es negativa. El desierto también era asociado con elección y llamado. Dios llamó a Israel fuera de Egipto al desierto antes de ir a la tierra prometida. Este tiempo les sirvió de preparación para liberación y salvación espiritual (ex. 3:18; Isa. 35:1-10; 43:19).

La culminación del ministerio de Juan el Bautista se encuentra en el bautismo de Jesús. Su llegada al desierto donde estaba Juan predicando, y consecuente bautismo marcó el comienzo del ministerio de Jesucristo al mismo tiempo que el cumplimiento de la profecía que Juan predicaba y, por ende, su ministerio.

¿Por qué quiso Jesús sin pecado ser bautizado?
Una posible interpretación es que este acto tan público fue el que eligió Jesús para empezar su ministerio que incluyó tomar el peso del pecado del mundo a sí mismo. Igualmente parece que San Marcos también hace claro el hecho de que Jesús es el Mesías de quien Las Sagradas Escrituras y Juan el Bautista estaban hablando. Cabe recalcar aquí que la mayoría de nuestra lectura de este domingo se encuentra en la periferia del bautismo de Jesús que sirve como la base en la que este pasaje se asienta.

La lectura inicia con la profecía en la que Juan se vuelve la voz clamando en el desierto la futura llegada del Mesías. El tremendo poder de ese mensaje es ilustrado por medio de la presencia de miles de personas deseando escuchar y ser bautizados (versículo 5). Todos estos eventos sirven como el marco de introducción para la llegada de Jesús para ser bautizado, acto en el cual Dios le revela al mundo la divinidad de Jesús por medio de su voz y el Espíritu Santo simbolizado por la paloma blanca.

Conclusión
Una gran parte de nuestra tradición se ha pasado mucho tiempo tratando de conectar a Juan el Bautista con pasajes de las sagradas escrituras del antiguo testamento como ayuda para clarificar este pasaje de Marcos. ¿Será Juan el profeta Elías como parece que Mateo cree? (2 Reyes 1:8) ¿O quizá Juan estaba más cerca a los Nazaritas de Números 6:3-4? ¿Será que la referencia al cinturón de cuero que vestía Juan fuese una alusión a la descripción de Elías que vemos en 2 Reyes 1:8? Todas estas posibilidades propuestas pudiesen ser acertadas. Pero al fin de cuentas parece que San Marcos, como es su hábito en su evangelio, nos parece dejar con más preguntas que respuestas. Lo cual nos deja con mucho camino y deseo para explorar quien es Jesús en este pasaje y también el poder expresivo del bautismo como arrepentimiento de nuestros pecados.